En forma mas menos periódica me da por salir a correr, y aunque quizás no se refleje mucho en mi estado físico, es uno de los pocos deportes a los cuales me programo, uno se fija metas, tiempos y recorridos… y así pasa a ser algo mas… como una carrera personal mas que un simple hecho de hacer ejercicios.
Ayer, tuve la bendición de estar presente en un culto maravilloso aquí en Mejillones… sin entrar en mayores detalles, era un culto especial… fuera de lo normal, mas bien era la despedida a los restos mortales de una anciana hermana que pertenecía a esa congregación, el ambiente era de una perfecta combinación entre gozo y tristeza… la tristeza por parte de la ausencia de esta hermana… y el gozo por la convicción de que aquella persona había pasado realmente a una mejor vida…
“eh acabado la carrera… eh guardado la fe…”
Fue una frase que me dio vueltas mientras hermanos daban gracias a Dios por el tiempo que compartieron con esta hermana… mas que en la fragilidad de la vida y en lo inevitable que es la muerte, pensaba en la vida actual… pensaba en mi vida actual y en la vida de los que amo…
Siempre voy a recordar una vez que competí en una maratón en Viña del Mar… era un mar de gente al inicio de la competencia, algunos partieron como caballitos ingleses… otros a un ritmo mas que prudente… vi a mucha gente que pasaba a mi lado en un comienzo de la carrera, lo cual me deprimió (especialmente cuando vi a un viejito de cómo unos 60 años corriendo como un roble), me sentí ultramente cansado… desee de todo corazón tirarme a la vereda (así como cayera no mas) y no correr mas… pero un momento me dije “bah!! No importa que llegue ultimo, si llego me siento feliz” así que dándome animo yo mismo, seguí procurando sin parar…
Que buena frase esa de Pablo… comparar nuestra vida como una verdadera maratón, cansadora a veces, un tanto angustiosa… mas o menos llena pensamientos que suplican el abandonar todo…
“guardar la fe”… la fe en que??... en mis capacidades??... en mi estado físico??... un rotundo no. Sin lugar a dudas la fe es nuestra motivación, la fe… aun sin ver la meta sabemos que está… cuando llevaba 500 metros de los 12 kilómetros que debía recorrer, pensé en abortar la misión… pero pensaba a la vez “esto no va a ser para siempre, alguna vez tiene que terminar”… quizá nuestra vida se compare mas de la cuenta con esto… sabemos lo que nos espera al final del camino, Dios nos prometió una corona, no llena de laureles, sino que una corona de la vida (sepa El como ira a ser) pero esa es nuestra fe y nuestra esperanza, el premio que El nos prometió…
“no mires para el lado… ella es mejor que tu… sigue tu ritmo y llegaras”… ese fue el concejo que recibí de un señor en el publico, mientras corría y miraba como una dama llamada Erica Oliveira ya venia de vuelta, corriendo prácticamente sola, sin escoltas ni alguien con intenciones de sobrepasarla…
Quizás no hay personas mejores que otras (no lo sabemos)… pero si hay personas que corren en una “maratón” distinta a las otras… en realidad… todos corremos una carrera distinta… solo Dios sabe cuando llegaremos hasta el final, si es que El mismo no viene antes… la muestra fue esta hermana, ella ya termino su carrera (quizás ahora esta alongando, quien sabe) pero lo verdaderamente importante es llegar… llegar.
A mi personalmente no me importa como… aunque quisiera llegar paradito y sin ninguna gota de sudor, pero se que soy demasiado imperfecto, se que muchas veces mi cansancio me dice “No sigas”, mientras Dios, así como el señor del publico me grita “siga no mas!!! Échele pa´ delante!!!”… no me interesa llegar apenas, es mas… si es arrastrándome o revolcándome… solo me interesa llegar.
Ayer le decía al Señor, casi como una suplica en la reunión:
“Dios, por favor que mi fe no desfallezca…no permitas que mi fe desfallezca”
Y me acordaba de cada uno de los que amo…
“que la fe de____ no desfallezca”
Es tan importante seguir esta carrera, es tan valiosa que no ganarás un orgullo personal ni un trofeo ni una medalla… sencillamente ganaras una eternidad con Dios…
Pienso en todos aquellos que partieron la carrera junto conmigo, y que hoy quizás están sentados ahí… descansando en una orillita, o debajo de un árbol, mirando como el resto corre… pienso en aquellos que están pensando seriamente en no seguir mas… porque ya no hay fe… no hay motivación, corremos porque si y no pensamos en el grande galardón que nos espera…
Mi motivación como les dije, no es sacar el primer lugar… no pretendo estar en el podio de los galardonados… me conformo con un “muy bien siervo fiel…” y una palmada en la espalda de parte del Organizador de esta carrera… no me interesa llegar ultimo… solamente quiero llegar… ayer me di cuenta nuevamente todo lo que me cuesta… y me di cuenta a la vez de lo importante que es seguir…
Te animo a no dejar de correr… cansancio, fatiga, stress, desanimo… no dejes de correr… que tu fe no desfallezca…
Y si aun no te haz inscrito en esta maratón… puedes hacerlo, incluso ahora mismo… las bases están en la Biblia y la mesa de inscripción a los pies de Cristo… no necesitas un calentamiento previo, tampoco un buen físico… solamente corre.
"Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús." Filipenses 3:13-14
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