revisando una camisa que tenia guardada de hace algun tiempo aquí en mi trabajo, encontre una notita que escribi en un papel poco presentable…
“lo mejor de volver de estas comisiones, es ver a mi hijo corriendo hacia mi y decirme papito no sabes cuanto te extrañe!!!”
lo escribi después de escuchar a un compañero decirmelo un dia que estabamos recalando a Valparaiso luego de una extensa comision, y me llamo la atención, no se porque lo anote, de hecho, ahora que me acuerdo no deberia haber tenido mucho sentido para mi, en ese tiempo no estaba ni cerca de sar papa aun, pero me parecio interesante y lo hice…
hoy que vi ese papelito, llego como un rayo a mi mente la situación… hoy si puedo pesar aquella frase y por un momento bote algunas lagrimas en mi litera mirando la foto de mi guatona , pero mas que eso… recorde el famoso versiculo que aparece en Juan 3:16… “porque de tal manera amo Dios al mundo, que ah dado a su hijo unigenito…”.
Despues de años de cristianismo puedo comprender y sentir en parte el sentido de esta frase… cual fue el grado de deseo de Dios de querer estar con nosotros?... creo que no hay una respuesta logica y comprensible a esa pregunta, a pesar de que suene un tanto extraño, me imagino la desesperación de Dios de querer estar sus hijos… tiene que haber sido una situación bastante extrema la que se vivio alla en el cielo, tomar una decision de ese tipo… dar a su unico hijo para poder pasar una eternidad contigo y conmigo, es algo que creo que jamas podre comprender…
Pero hoy pasa lo inverso… Dios hizo su trabajo y nos toca a nosotros hacer el nuestro…
Dios tiene exactamente la misma desesperación por estar contigo y conmigo hoy en dia… Tendremos nosotros el mismo deseo de estar con el???