miércoles, 19 de octubre de 2011

domingo, 2 de octubre de 2011

soledad...


Si hay una cosa que disfruto a concho (a parte de mi familia) es mi soledad…

Leí un articulo el otro día, donde decía que en un gran porcentaje de personas consultadas sobre los miedos que tenían, expresaban que el mayor, era el miedo a la soledad…

Si bien la soledad no es parte natural del ser humano, ya que este esta hecho para vivir en sociedad, es una opción de vida… digamos obligada o escogida… pero una opción al fin y al cabo… yo, como les contaba, soy una persona que disfruta la soledad…

Mis padres siempre se han dedicado al comercio… y cuando era muy niño en la época de navidad, me tocaba en sencillas palabras, cuidar de la casa… era LA FECHA de ventas y requería de ambos en el local… yo feliz solo en mi casa… disfrutaba el poder hacer inventos en la cocina (que por lo general terminaban en completos o papas fritas) y al contrario de otros niños que no soportaban estar sin sus padres, yo era feliz gobernando mi casa en su ausencia…

Ya cuando fui mayor, me pasaba lo mismo… siempre quise estudiar la enseñanza media lejos de mi casa… estudie a casi 2 horas de mi casa… y me encantaba darme mis vueltas por el centro solo… soñar en locales comerciales cosas que me compraría cuando tuviera mi sueldo y pasar a las tiendas de música a ver discos que jamás me compraría…

Incluso ahora mayor, siendo una persona súper sociable… cuando estuve embarcado, me gustaba salir a conocer las ciudades… pero solo!!!... odiaba tener que salir en grupos y andar en lugares donde sencillamente no quería estar… me encanta ser dueño de mi tiempo… me acuerdo de mis grandes caminatas por Iquique… o de salir a hacer “running” por las noches en Antofagasta…

Soy una persona que ama la soledad…

creo que mis momentos mas especiales los he pasado solo… me dio algo de pena cuando me faltaba una semana para casarme (esto me va a traer problemas) y el hecho de dejar la pieza (o el depa chico) que habite por casi 2 años… y aunque tengo que decir que no me imagino mi vida sin mis osas… si a veces extraño mis momentos de soledad… mas cuando tengo una mujer demasiado dependiente de mi y una hija hermosa que no me puede ver con un ojo cerrado…

Hay una frase de C.S. Lewis que me encanta…

“en la soledad es cuando el cristiano encuentra que Dios es suficiente…”

Esa frase yo la viví… y en carne y hueso…

quizá fue unos de mis momentos mas crudos de mi vida… pasar por la Escuela de Grumetes (o la vieja escuela de altivos marineros) fue un golpe duro… quizá el único momento en mi vida en que no quería por nada del mundo sentir la soledad… quería estar con los míos… fue un tiempo donde estuve (quizá mucho mas expresamente que hoy) enamorado de mi osa… extrañe hasta las personas que detestaba en mi vida… los días eran larguísimos… las semanas eran como años y los meses como siglos… no quería vivir en soledad…

… pero fue en ese tiempo, donde experimente mas fuertemente la presencia de Dios en mi vida… un día en la hora de estudio, me predispuse a buscarle y ahí supe que realmente “Dios es suficiente…”

No había nada… no había familia… no había iglesia…pero “Dios es suficiente…”

No habían amigos… no había polola… ni siquiera un ambiente grato… pero “Dios es suficiente…”

Desde ese momento… me di cuenta además que la soledad no es un cáncer… no es un bicho raro ni una peste a la cual eludir… recordemos que el Maestro paso sus momentos mas íntimos con el Padre en soledad…

Hoy aun amo mi soledad… aunque me conformo y soy feliz con los tiempos que Dios me regala…

Ayer fui feliz estando con mi familia y mis amigos en el jardín botánico… jugando y revolcándome en el pasto con mí retoña y mi sobrinita… y hoy soy feliz porque aprovecho mi soledad de escribir estas líneas mientras mis chiquillas no están en casa…