miércoles, 19 de septiembre de 2012

la vaquilla y su juramento...


Recuerdo de chiquitito que mi papa me llevaba a los desfiles en Valparaíso… siempre me llamaron la atención,  y la verdad es que crecí con aquello… creo que a El le debo gran parte de mi vocación militar y de mi amor por este país tan bello llamado Chile… a El le debo mi amor por este país y a mi abuelo el legado de ser naval… y ahora que ah llegado septiembre, puedo mirar hacia atrás y no arrepentirme de la decisión que tome al vestir el uniforme… en realidad no me arrepiento… y es mas… en estos precisos momentos me remonto hace exactamente diez años atrás… en la ciudad de Talcahuano… donde en una solemne ceremonia extendí mi brazo derecho, junto a mis compañeros de promoción y jure…

“…por Dios y por esta bandera, servir fielmente a mi Patria… ya sea en mar,  en tierra o en cualquier lugar… hasta rendir la vida si fuese necesario… cumplir con mis deberes y obligaciones militares, de acuerdo a las leyes y reglamentos vigentes… obedecer con prontitud y puntualidad, las ordenes de mis superiores… y poner todo mi empeño en ser un marino valiente, honrado y amante de mi Patria…”

Y ese juramento,  para que sepan,  esta aun mas grabado en mi mente y en mi corazón… ahora que han pasado los años… soy un uniformado orgulloso de pertenecer a esta tierra… libre y soberana… con un pabellón inmaculado y con fuerzas armadas siempre vencedoras y jamás vencidas…

Viva Chile!!

jueves, 6 de septiembre de 2012

y vuelve la vaquita arrepentida...


Tengo que contar una perdida… no todo puede ser ganada en esta vida… no??
La semana pasada asisti a una reunion de los copropietarios del condominio donde vivo… la verdad es que hace mucho tiempo… años quizas que no asistia…
Bueno,  llegue a la hora,  tome ubicacion y empece a escuchar los puntos de la tabla que dictaba la directiva…
Pero… habia un señor, que desde el primer momento interrumpia cada acotacion o cada punto que se hablaba… lo hacia de manera un tanto arrogante… con razon y al parecer con conocimiento de causa… pero arrogante…
A la primera intervención me cayo como patada en el estomago,  no lo puedo negar… ya a la segunda… tercera… cuarta… novena… duodecima intervención… este señor me tenia literalmente enfermo…
Si hubiera sido Quico del chavo del ocho… le hubiera dicho “callate, callate que me desesperas!!!... pero como no soy aquel personaje y ya habia aguantado mucho mi silencio… pedi amablemente la palabra a la asamblea y exprese de manera aun mas arrogante, despota y soberbiamente mi opinión a que este señor se quedara callado y que dejara hablar al resto…
No se que cara tendria que hasta mi suegra presente se puso colorada… el señor que tenia respuesta para todo me miro,  como que penso en decir algo… mas no dijo nada… mi respiración era acelerada… y sentia un calorcito un tanto incomodo pero victorioso en mi rostro… el objetivo se habia logrado… callar a este tipo!!! Al rato Sali a tomar aire… me sentia enfermo… llevaba semanas orando y leyendo la Biblia con mi esposa… pense en que quizas no fue la mejor forma de expresarme… pero en fin… deje pasar la situación… “después de todo (me autoexcusaba) hubieron muchas situaciones tensas durante la reunion… una mas no era muy relevante”…
Pero al llegar la noche,  me sentia francamente mal… esa actitud mia no esta bien… y es uno de mis grandes defectos… mi forma de expresarme y de dar a conocer mi molestia en situaciones que me enferman…
Pasaron los dias… y el tema de la parada de carro ya no tenia tanta importancia como antes… bueno… por lo menos para mi… porque uds. saben que para el Maestro (y sus buenas historias) no hay cosa que se escape…
Segun me comentaba mi esposa hoy por telefono… mi suegra se encontro con este señor… como ella es la presidenta de la directiva… hablaron un tanto… y otro tanto hasta que encontraron que tenian algo en comun… o mejor dicho… tenemos algo en comun… profesamos la misma fe…
Es cristiano??????? – exclame… todo esto mientras recorria en mi una especie de vergüenza y calor desagradable…
Bueno… Dios se encarga de hacer las cosas a su manera… de alguna forma estoy aprendiendo a moldear mi carácter al carácter de Cristo… por lo menos trato… lo intento y creanme que me ah costado un millon… pero momentos de vergüenza como estos me hacen crecer… y replantearme una vez mas…
Ahora me queda (al igual que el perro arrepentido) una disculpa de mi parte a este señor… o mejor dicho… hermano… me parece que es mi obligación para poder cerrar el ciclo… de esa forma subire nuevamente el peldaño que habia bajado…