“Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro… Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado… No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.”
Que fin de semana más agitado!!!... mucha adrenalina y movimiento… demasiados sentimientos y ahora esta noticia!!!
Dos mujeres que siguieron gran parte del ministerio del Maestro, que envidia no?... una de ellas, su madre biológica, la otra, una fanática que en sus tiempos pasados ejercía el trabajo mas antiguo del mundo según dicen… pero no me quiero abocar a sus vidas, si no al impacto que un fin de semana como ese que vivieron pudo haber marcado sus vidas. Seguramente no le entendían cuando el dijo que su tiempo estaba cerca, no tomaron el peso al parecer de lo que El les comentaba acerca de que tenia que partir pero que resucitaría en tres días, el tiempo junto a El era demasiado perfecto como para arruinarlo en pensamientos como ese… pero como alguien dijo alguna vez, todo lo que empieza tiene que terminar (¿) y el Maestro a la vista de ellas, murió.
Seguramente estando ahí mismo y viéndolo, no lo creían.
No asimilaban el hecho que estaba pasando… sencillamente no podía ser… pero fue… y ahí estaba, su cuerpo colgando de aquella cruz.
Las Escrituras no mencionan mucho de lo que hicieron los seguidores de Cristo al otro día de su muerte… seguramente por ser un día de reposo no hubo situaciones muy interesantes, pero… trato de colocarme en la situación, de imaginarme un poco la escena, y lo único que pienso es, en que tristeza mas grande tienen que haber estado estas mujeres, su Salvador, Su Rey, Su Mesías, yacía en una tumba prestada, inerte y sin vida, que dolor y tristeza mas grande.
“Y estaban allí María Magdalena, y la otra María, sentadas delante del sepulcro…”
Ambas llevaban una vida activa junto al Maestro y al parecer todo terminaba “sentadas frente al sepulcro”…
Cuantas veces nuestra vida pasa por momentos así… etapas activas que pueden o no ser de larga duración, activamos en nuestra iglesia, asistimos regularmente a las reuniones… pero algo pasa… algo pasa que de repente nuestra vida se desploma y quedamos igual que estas mujeres “sentadas frente al sepulcro”, no digo que eso este mal, a veces es necesario pasar por tiempos de pruebas, tiempos “críticos” digamos así, donde replanteamos nuestra vida, nos cuestionamos muchas cosas y vivimos nuestro proceso (cualquiera que sea).
Bueno el final de esta historia lo conocemos, ahora, casi dos mil años después… pero en aquel tiempo… Abundaba la fe?? Creian realmente lo que el Maestro habia prometido??... no mucho al parecer… y no se si por curiosidad o por exceso de amor o de fe, estas dos mujeres nos dan un ejemplo realmente sorprendente…
“Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro”
Estaban ahí… al amanecer… lo buscaban… expectantes quizás o sin muchas ganas… no lo se!!!... pero el acto de fe… fueron a ver el sepulcro. Y el resto de la historia si que la sabemos… finalmente el Maestro había resucitado.
¿Donde quiero llegar?...
Nuestra vida muchas veces es parecida lo que vivieron estas dos mujeres, no tenemos a Cristo encarnado cerca nuestro, pero tenemos su presencia que nos acompaña día a día… pasamos por circunstancias adversas muchas que nos limitan la fe, dañan nuestras motivaciones, nos hacen tambalear y pasamos por procesos muy poco agradables y tristes lo cual muchas veces es total y absolutamente necesario… pero el problema radica cuando nos quedamos ahí… en el problema, en la tristeza y eso no puedes ser… nuestro acto de Fe en el Maestro, nos permitirá ver las cosas que realmente queremos ver en nuestra vida, sin ser demasiado cliché, después de la tormenta siempre sale un sol… después de una muerte, en Dios siempre hay vida… por lo tanto debo pensar que después de mi tiempo de tristeza, debe venir un tiempo de alegría.
Es necesario vivir el sábado?... es necesario
Pero también es necesario vivir el domingo, no podemos vivir eternamente “el sábado” pensando en que “algún día” llegara “el domingo”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario