sábado, 28 de febrero de 2009

nuestro entrenador... y Maestro...

Hace un par de semanas me estremecí con una película que mostraron en el cable, una joven boxeadora apasionada por su deporte, la cual gano mucha fama y dinero dado a su pasión por los aletazos y los charchazos… su entrenador, un boxeador experimentado siempre le bajaba los humos y con mucha paciencia le repetía: “no es llegar y pegar… siempre una mano defendiendo tu rostro…”. Pero a esta muchacha no le gustaban mucho las exigencias ni las correcciones… cuento corto, un golpe letal le quiebra dos vertebras y la deja parapléjica… esto trajo consigo la coagulación de la sangre por la falta de movimiento, gracias a esto la amputación de una pierna, una fuerte depresión y posteriormente una eutanasia cometida por su entrenador por tanto sufrimiento de esa joven.

La verdad, jamás me imagine un final como este, y una historia como esta me llevo a una reflexión que me lleva dando vueltas hace un par de días…  la historia de esta mujer con el afán de hacer las cosas bien, pero a su manera le trajo severas y trágicas consecuencias… puede sonar como a… “pero es una película!!”… pero yo creo que no es tan así… esta más cerca de lo que pensamos… está al lado… incluso puede estar nuestra propia vida. Recuerdo el dolor del entrenador… se lastimaba y se decía a si mismo…”pero si le dije que se defendiera!!!!...” justamente esa fue la causa de su fatídico final… no se defendió… no obedeció a su maestro… y pago caro su porfía.

Ahora que escribo estas líneas, recuerdo todas aquellas veces que eh hecho lo que NO DEBO hacer… me imagino la cara del Maestro, moviendo la cabeza de un lado a otro y susurrando con tristeza… “pero si le dije que no lo hiciera!!”

Cuantos llevamos una vida cristiana a nuestra manera!!!...cuantos tenemos verdadera pasión por seguir a Cristo!!!..Pero cuantos decididos a seguir sus instrucciones… muy pocos nos dedicamos a escuchar sus concejos… quizás nos pueda costar caro… no solamente físicamente… puede ser también un golpe emocional, familiar, laboral… que se yo!!

Recuerdo el final de la película… una toma sombría y muy fría… una cama y una mujer paralitica que ya no podía hablar… llorando por su desgracia, con la mirada perdida. Recuerdo también un entrenador, quizás frustrado y muy triste… sentado a su lado secando sus lágrimas y leyéndole un libro… explicándole que ya paso y dándole consuelo… el final ya lo sabemos.

Que importante es saber que aun en esas circunstancias, nuestro Maestro y amigo no nos abandona… quizás ya cometiste los errores… quizás ya los estas pagando… pero el Maestro no se desentiende, te mira y te susurra cosas al oído en el lecho de tu desesperación y tu tristeza… El jamás abandona a los que ama…

Pero…

Será necesario recibir un golpe letal en nuestra vida para darnos cuenta de lo importante que es escuchar y seguir los concejos de nuestro Maestro??... a veces pareciera que si…

 

2 comentarios:

samuka22 dijo...

Bieeeeenn Jaimito...muy profundo tu reflexion, con mas tiempo voy a leer las otras cosas q me imagino tienen una buen aplicacion, acertada para los q no entienden ni a palos. Tus relexiones son muy interesante Jaime. creo q tienes un don muy especial de parte de nuestro Dios. Ahora voy a ser uno de los q no va a dejar de visitar tu Blog.
Samuka.

Pauli dijo...

Weeeena!!

en too caso no voy a ver la pelicula... va a ser como el titanic.. voy a llorar too el dia..

moraleja.. hay que lavarse bien las orejas y sacarse la mugre de los ojos (metaforcamente, aunque de vez en cuando hay que hacerla literal tambien xD) y estar atentos a las "instrucciones" de cristo...

muy buena reflexion Jaime! bendicines!!