sábado, 7 de junio de 2008

un amor sin limites...


- mi amor tengo que contarte algo…
Fue lo que escuche al otro lado del teléfono el miércoles pasado, la verdad es que conozco demasiado bien a mi señora, se que cuando me va a contar algo que sabe que no me va gustar, comienza con esa bendita frase…
Ese fue un día de lluvia en Valparaíso, yo me encontraba de guardia y mi señora como de costumbre tuvo que ir a su trabajo… de regreso cuando ella se encontraba en el paradero, sintió un gemido que atrajo su atención, sin soportar la indiferencia fue a mirar y vio que una pequeña perrita cachorro se que quejaba, presuntamente por el frio y el hambre… la Paula no tuvo más alternativa que tomar a esa criatura y llevarla a la casa… “¿Cómo podía dejarla ahí… botada y muerta de frio?” me dijo, a la vez que yo me preguntaba de qué forma íbamos a tener un animal en el departamento…
Al otro día, cuando conocí a esa criatura, realmente me dio lastima ver en el estado en que esta… serios problemas respiratorios, tiene inmovilidad en sus patas traseras, una severa infección interna (según el veterinario) y quizás cuantas cosas mas…
No les puedo mentir que mi primera impresión fue quizás de molestia, no estaba dispuesto a pagar ni un peso a un veterinario para que la examinara, sin embargo, Paula si los pago, sabiendo que aun ese costo podría no traer frutos, pues la “Mili” asi se llama la perrita, no tiene muchas opciones de vida.
Hoy llegue temprano de mi trabajo… y pude ver que la Mili ya reacciona y se ve mejor que hace 2 días, está tomando leche y comiendo bastante… mientras la miraba no pude dejar de pedirle a Dios que sanara a esa perrita por amor a mi señora, puesto que se ella se ah encariñado mucho más que yo con ella… y a la vez que oraba por ella, me vino a la mente algo que estoy seguro que Dios puso en mi corazón…
A la Paula le fue imposible ser indiferente con esta criatura, ella no es de raza, está bastante enferma y necesita un cuidado especial… y todo por un gemido de auxilio que esta perrita hizo en su sufrimiento… pensando en esto…¿Cuánto mas Dios se apiada de nosotros al ver nuestro sufrimiento?... esta prueba de amor que hizo la Paula por esa criatura, me recuerda el amor de Dios hacia la humanidad… que aun estando enfermos, condenados y sin valer nada, El murió por nosotros. No pago $12000 pesos, ni dedico un rato de su tiempo a ver como estábamos… dio Su vida y pago con sangre nuestra salud…
Mientras estoy en living de mi casa, me asomo a a ver como sigue la Mili… duerme plácidamente después de comer y tomar su leche, la verdad es que nose si sobreviva, o aguantara todas las enfermedades que tiene, solo se que ahora me siento feliz por haber aprendido algo hoy dia, porque Dios en cada circunstancia siempre me enseña algo… y es muy probable que esta perrita, viva o muerta, siempre viva en el recuerdo de los González Arancibia…

No hay comentarios: